La prostitución de lujo aumenta en España

Categoria Noticias | 25-08-2009

Era su último cartucho. Y al final, tras dos años de crisis despiadada, han tenido que recurrir a él. En los últimos meses, decenas de españolas han comenzado a ejercer como prostitutas de lujo, también denominadas escorts. La mayoría son mujeres que, tras perder el empleo y agotar el subsidio de paro, han optado por dedicarse al sexo de pago para afrontar los gastos diarios y el pago de la hipoteca de su vivienda. Aunque es imposible hablar de cifras, algunas de las escortsnacionales más veteranas califican de «brutal» el alcance del desembarco de españolas.
Un recorrido por las páginas en internet en que las prostitutas de lujo ofrecen sus servicios y la comparación con esas webs el año pasado muestra un cambio evidente: la presencia de españolas (muchas de ellas catalanas) se ha duplicado.
Así, donde hace unos meses imperaban nombres brasileños o eslavos ahora abundan las Mireias, Georginas, Laias y Giselas. En una de las webs consultadas se anuncian unas 30 jóvenes que se presentan como «bellísima catalana» o «sensual española». A diferencia de las africanas, suramericanas o asiáticas, muchas de las cuales son explotadas por redes de trata, las españolas funcionan de forma independiente, se quedan lo que ganan, no tienen proxeneta y eligen a los clientes.

TRES NUEVAS A LA SEMANA / «Antes, aparecía una escort nueva cada mes. Ahora, ves tres o cuatro anuncios de españolas nuevas cada semana», cuenta Paulavip, una escort de lujo que lleva varios años en esta actividad y que gestiona un blog con consejos para novatas y un foro on-line sobre prostitución, y que expresa su preocupación ante las decenas de mujeres que han decidido dedicarse a la prostitución y que le piden consejo. «Yo no recomiendo a ninguna –explica– que se dedique a esto, que es muy duro. Y a las más jóvenes intento disuadirlas. Ahora bien, si veo que lo tiene absolutamente decidido, lo que hago es darle algunos consejos sobre higiene y seguridad. Cuando una empieza es muy fácil que haya hombres que intenten aprovecharse de ti o que te veas en una situación de peligro».

Escorts de lujo

Su percepción es que el desembarco de chicas españolas «se inició este invierno». «Ahí se vio que la crisis ya duraba mucho y que muchas familias habían agotado sus reservas», dice Paulavip, que traza los perfiles de las chicas que la contactan: «Algunas son chicas muy jóvenes y otras ya mujeres. De 20 a 40 años. Solteras y casadas. La mayoría son mujeres que se ven en un precipicio: en paro, con un montón de deudas y que no saben qué otra cosa hacer».
«Me da mucha pena –dice Paulavip– ver mujeres que se meten en esto para salvar la casa familiar y que empiezan a prostituirse a espaldas de su marido. Sufren mucho».
Sin embargo, esas mujeres aterrizan en un sector, el de la prostitución de lujo, que también ha sido duramente golpeado por la crisis. Algo que notan las escorts españolas y extranjeras. «El sector está mal, muy mal. Ahora llaman muchos menos clientes que hace un año», cuenta Cristal, una prostituta especialista en fantasías sexuales.

REBAJAS Y REGATEO / La escasez de clientes ha obligado a revisar precios. Las mujeres que hace un año tenían tarifas de 400 euros la hora, las han tenido que bajar a 250. Algunas incluso, en sus anuncios, ofrecen una promoción de verano. «Hasta el 31 de agosto, rebaja en mis tarifas», se publicita una de esas españolas.
La crisis afecta también al tipo de demanda. Graziela, una escort brasileña, reconoce que, aunque a ella le sigue yendo bien, «sí hay muchos hombres que me preguntan si en lugar de una hora, que es mi servicio mínimo, pueden pagar solo media». De hecho, Rocío, una española, explica que es habitual que muchos clientes llamen pidiendo rebajas. «Utilizan la crisis como excusa. Yo les digo que esto no es un bazar», comenta.

fuente:  elperiodico.com

Mi primera experiencia como Puta

Categoria Relatos | 11-02-2009

Hola, les contaré mi primera experiencia de putita.

Tengo 33 años, soy un chico de Madrid que siempre quiso vivir su lado femenino, ser tratado como Marta. Siempre me he considerado un chico heterosexual, al que le gustan las mujeres, pero mi lado femenino tiraba de mí y deseaba urgentemente encontrar un hombre que me ayudara a sentirme y ser tratada como una verdadera mujer.

Yo como no vivía sola, lo tenía muy complicado porque no me podía depilar, ponerme ropa, etc.

Así que empecé a entrar en Chat de Travestis, pasé mucho tiempo chateando, pero no encontraba a mi hombre ideal, hasta que un día me abrió un privado un hombre que se llamaba Andrés, y desde el primer momento me gustó, me trató muy bien, me prometió ayudarme, que no tuviera miedo, que me ayudaría, que sólo me tenía que dejar llevar…

Pasó un tiempo y al final quedamos un día para visitarle a su casa. Llegó el día, yo estaba súper nerviosa, no sabía como acabaría todo esto, incluso tenía miedo al dolor. Me abrió un hombre de unos 45 años, alto moreno, bien parecido, me gustó desde el primer momento. Me tranquilizó desde el primer momento y me dijo que tenía que ser natural y dejar llevarme por él. Su casa era grande, espaciosa y muy luminosa.

Me llevó al baño, me desnudó, me pasó una crema depilatoria por todo el cuerpo, en una de las situaciones más eróticas que había vivido, yo ya estaba poniéndome súper cachonda dispuesta a todo. Quedé depiladita de la cabeza a los pies, luego me puso una lavativa, porque tenía que estar limpita para su macho…

Luego me llevó a un dormitorio muy grande, con una cama enorme. Me puse a cuatro patas en la cama, mientras el acariciaba mis nalgas y me decía cosas bonitas. Luego fue introduciendo previamente lubricadas unas bolas chinas en mi culito, para después darle a un botón, fue tremendo, yo me empecé a súper excitar y a menear mi culito…

Luego me llevó a un lado de la cama y me empezó a vestir con una ropa muy bonita y sexy, me puso un tanga diminuto negro que al rozar con mi ano me estremeció, un liguero y medias también negras, un sujetador con relleno, una minifalda diminuta y una blusa blanca transparente. Me maquilló, me puso una peluca negra de largos cabellos y unos tacones de aguja preciosos.

Me llevó a un espejo y me vi guapísima. Luego señaló su bulto y yo gemí. Como una posesa, le desabroché los pantalones, le bajé los slips y me encontré con una polla larga y dura. Empecé a ensalivarla y a chuparla y chuparla hasta sacarle brillo, me sentí la más puta de las putas y mi polla también empezó a crecer…

Después de un buen rato, me depositó en la cama. Me ató las manos en la cabecera de la cama con pañuelos y fulares, me quitó la minifalda y la blusa, yo sólo gemía y me dejaba hacer, era suya. Sacó un bote de vaselina, se untó totalmente la polla y a mí en el ano me empezó a untar también, iba a follarme… yo sólo quería recibirle.

Empezó a penetrarme, primero me dolió un poco luego la tenía toda dentro, yo gozaba como un putón, mientras me decía cosas dulces, mi polla también amplió su tamaño hasta que explotó totalmente. Después de un buen rato de follada, me desató, me puso boca arriba, y me penetró otra vez, sólo se oían mis jadeos y gritos que me llevaban directa al orgasmo, después sacó su polla, y me regó con un semen caliente y sabroso, yo bebí el que pude aunque algunas gotas quedaron alrededor de mi boquita pintada.

Luego me miré en el espejo y vi a una putita completamente satisfecha después de ser follada y tratada como una verdadera mujer. Esta fue mi primera fantasía, si desean hacer sus comentarios, escríbanme.

Autor: José falpin333 (arroba) hotmail.com

Mi esposa, de santa a puta

Categoria Entrevistas, Noticias | 11-02-2009

Quisiera contar lo que me está sucediendo desde hace unos meses y que ha cambiado totalmente nuestras vidas.

Somos un matrimonio ya madurito, ella de 40 y yo de 48. Llevamos casados 20 años y como todos, creo yo, hemos tenido una vida sexual más o menos normal, hasta hace un par de años en que la cosa fue decayendo, de tal forma que follábamos una vez al mes o cada dos meses. La rutina, el estrés, el trabajo, bueno todo nos hizo llegar a una crisis que incluso pensamos en separarnos. Hablamos del problema y yo le propuse de hacer cosas nuevas o intentar realizar alguna de las fantasías nuestras para incentivarnos.

El caso es que ella no estaba muy convencida y aunque ponía más interés no mejorábamos. El caso es que decidí tirar la casa por la ventana y le propuse irnos los dos solos, sin niños, a una ciudad lejos de la nuestra y pegarnos una semana loca de sexo desenfrenado, hacer lo que nos diese la gana, sin tabúes pero en pareja. A los dos o tres días me contestó que SI, rotundo. Entonces reservé un Hotel en la capital de España para pasar una semana.

Mi primera sorpresa me la llevé a 80 km de Madrid, puesto que paré en una gasolinera para repostar y mi mujer se marchó al WC. Estaba pagando en el mostrador y oigo decir a un o de los que esperaban para pagar “hostia, vaya pedazo de hembra…ufffffffff que polvazo tiene”. Miré y me quedé de piedra, era mi mujer. Llevaba una super minifalda negra muy ajustada que casi dejaba ver el inicio de sus nalgas. Unas sandalias de tiras negras con unos taconazos de vértigo y una chaleco vaquero y cortito y escotado que hacia que sus tetas se fuesen a salir en cualquier momento.

Vamos, parecía un putón verbenero de aúpa. Pagué y entré en el coche y le pregunté a que se debía el cambio y me dijo que durante estos días pensaba exhibirse por todo Madrid y ser la tía más puta de la ciudad. Me quedé con cara de imbécil mirándole mientras ella se ponía la mini en la cintura y con las piernas apoyadas en el salpicadero iba enseñando su potorro a todos los camioneros y conductores, puesto que se había sacado la tanga, y me decía “mira hacia delante no sea que tengamos un accidente”.

Escorts también en Crisis

Categoria Entrevistas, Noticias | 30-01-2009

“Si una española se mete en la prostitución a causa de la crisis podrá salvar su situación económica, pero a nosotras nos manda al destierro”. Son palabras de Teresa, una meretriz ecuatoriana que trabaja en un piso de la Ronda de Atocha con cuatro amigas de su misma nacionalidad. Desde que hace unos seis meses comenzó a notar la mayor presencia de meretrices madrileñas, su negocio “es un desastre”.

La prostitución no se muestra ajena a la crisis. Le afecta como a cualquier otro negocio, pero sus mecanismos de autorregulación funcionan apartados de las páginas salmón de los diarios económicos. Los clientes suelen tirar a la baja. Cuando acuden a pedir los servicios de una prostituta exigen lo mismo pero por menos dinero.Sólo están dispuestos a pagar igual precio o más por algo novedoso.Y eso se lo está ofreciendo la crisis con la aparición de las trabajadoras del sexo madrileñas, un tipo de meretriz que ya se daba por extinto.

Hasta finales de 2008, sus precios eran inaccesibles para los clientes sin grandes recursos económicos. Tener tarifas superiores a los 300 euros era una muestra de distinción y clase. Ahora los dueños de las agencias y las escorts independientes los rebajan, utilizando incluso trucos para ello, como el de poner el precio de sus servicios por 15 minutos en vez de por una hora, para que el descenso de tarifa parezca aún mayor.

La crisis no afecta a todas las prostitutas por igual. A la cabeza de las más perjudicadas se encuentran las meretrices africanas. Siempre han sido ‘el patito feo’ del gremio, pero ahora la situación ha empeorado para ellas, aunque tampoco está mejor para las chicas suramericanas o del Este. Los clientes que se acercan a ellas tiran a la baja y exigen servicios a unos precios que no tienen nada que ver con la época en el que el mercado del sexo se consideraba “normalizado”.

Desde los colectivos de prostitutas se pide a las administraciones que tomen medidas. “Si la situación en tiempos de bonanza ya era insegura, ahora todo empeora. No se están dando pasos para avanzar en los derechos laborales de las trabajadoras del sexo, y la situación de desamparo está creciendo a una velocidad de vértigo”, sostiene Hetaira.

fuente: elmundo

Prostitutas sagradas

Categoria Noticias | 30-01-2009

En la antigua Babilonia  existió el culto a una diosa llamada Innana/Ishtar. Ishtar, es la Innana sumeria pero con atributos diferentes. En su forma de Ishtar, la diosa de la cultura sumeria se convierte en la diosa de la belleza y la sensualidad babilónica, a la que agradaban los actos de amor carnal y que para asegurar su veneración y culto se consagraban vírgenes al servicio del templo, dedicándolas a la prostitución sagrada, es decir a la prostitución selectiva y puntual, cuyo provento se dedicaba exclusivamente al servicio del templo.

botticelli

Estas mujeres estaban protegidas por el Código de Hammurabi, la más antigua compilación de textos jurídicos del mundo, y esta costumbre pasó a Siria, el país fenicio, Canaán, Asia Menor, Grecia, Persia y la India Meridional. Las muchachas del templo de Ishtar o el E-ana, cercano al Gran Esagifa, eran denominadas en Babilonia  como Kadistu (sagradas), y  lejos de ser despreciadas, estuvieron consideradas por encima de las demás mujeres.  Las sacerdotisas tenía horarios fijos de culto, no aceptaban sino a aquél que había pagado el precio a la Diosa y no aceptaban desviaciones del acto sencillo y directo. Asimismo, las hijas de los nobles podían ofrecerse al templo durante un periodo de tiempo sin que nadie las desdeñara después a la hora de contraer matrimonio. Incluso los reyes consagraban a sus hijas al templo y las hacían actuar de meretrices en los grandes festejos. Las prostitutas sagradas del templo, sirvieron como representantes y en cierto modo como emanaciones de la diosa Madre y, con su entrega, permitieron al hombre alcanzar la unión mística, una participación en lo sagrado, la más intima comunión con la divinidad.

En su aspecto de divinidad amorosa Innana/Ishtar es la protectora de las prostitutas y de los amoríos extramaritales, que por cierto no tenían connotación especial en Babilonia, ya que el matrimonio era un contrato solemne que perpetuaba la familia como sostén del estado y como generadora de riquezas, pero en el que no se hablaba de amor o de fidelidad amorosa.

Entrevistas a varias prostitutas

Categoria Entrevistas | 29-01-2009

Cierto día de sumo aburrimiento se me ocurrió una idea que, pensada con más detenimiento, me parecía bastante interesante. Decidí entrevistar a varias prostitutas, procurando abarcar distintas realidades del oficio más viejo del mundo. Esta entrevista es el primer resultado de aquella idea. Para ello, recurrí a los anuncios de putas de un periódico. Estos son algunos de los anuncios que barajé para llevar a cabo mi primera entrevista.

- Susanita, 19. Viciosa y tragona en Valencia. Te como sin. Griego, lluvia, copro y muchas más cositas. Te recibo con medias de liga y tacón. Estoy solita. Completo 30 euros.

- Verónica. Auténtica calentona. Soy una jovencita con un cuerpo ardiente y un buen culo para que lo disfrutes, unas tetas grandes y un conejito muy jugoso. Francés tragando, griego, corbata francesa. Sin portero. Todo, todo, 30 euros.

Me llamó bastante la atención qué sería eso de la “corbata francesa”.

- Sonia, 19. La chica más sexy de la ciudad. Soy modelo de lencería. Mis padres hacen un viaje por el extranjero y me quedo sola en casa (por 3 meses). Siempre quise hacer esto. Soy viciosa y morbosa. Dime lo que te gusta y lo haremos: griego, francés sin, besos, caricias… Todo 30 euros. Sin portero.

prostituta en la calle

- ¡Cachondas! 19 y 20 años zona Valencia, guapísimas, muy morbosas, calientes, ardientes, viciosa, ninfómanas sin lugar a dudas. Mientras más sube la temperatura más sube mi deseo por estar contigo. Sexo fuerte, griego hasta el final, francés al natural, beso negro, beso con lengua, cubanita, 69, lluvia, dúplex, lésbico, consoladores. ¡Te recibo sola o con amigas, haré tus fantasías realidad! Todo 30 euros, 1 hora 60 euros.

Me resultó interesante la situación, pero decidí dejarlo para más adelante.

- Lara, sólo sexo. Griego en posturas y profundo. Jugamos con vibradores, francés hasta el final, beso negro, beso con lengua, masaje anal. Soy muy complaciente y sumisa. 30 euros completo y 50 euros repitiendo.

Deseaba ser prostituta

Categoria Relatos | 29-01-2009

La mujer del vecino del cuarto es un poco provocativa al vestir, cuando paso a su lado se desabrocha un botón del escote que ya lleva bastante abierto y por lo tanto deja al aire su sujetador que produce en mí una curiosidad inusitada ¡Quiero vérselas! Sí, quiero verle las tetas ¡Me encantan las tetas!

En mi finca del centro de Valencia, creo que la mujer del vecino del cuarto es un poco zorra, pero a mí me gusta que lo sea ¡Ya somos dos! Por las cosas que hace y por la forma en que me mira, denota sin la menor duda de que le gustan las chicas ¡Y si son jóvenes, aún mejor!  Yo soy joven ¡Muy joven! Si quiere guerra, se la daré sin contemplación alguna. Mañana cuando al salir del colegio me la encuentre en el ascensor le acariciaré el culo por debajo de la corta falda que casi siempre lleva ¡Veré su reacción! Pensando en ella me dormí.

yo

El día de colegio lo pasé pensando en el momento del encuentro con la vecina del cuarto. El día se hizo largo, interminable, tenía tantas ganas de encontrarme con Adelaida ¡Sí, se llama Adelaida! Que los minutos parecían horas ¡Cielos, si mi madre se entera! Espero que no, me dijo que la próxima trastada que hiciera me internaría en un colegio de monjas ¡Eso sería mi perdición! Yo he nacido para ser prostituta y no pararé hasta conseguirlo, a pesar de lo que digan mis padres. A ninguna de las chicas que conozco le gustaría ser de mayor prostituta. Unas quieren ser abogadas, otras médicos, ingenieras en telecomunicaciones las menos ¡Pero putas, ninguna! Pues yo lo seré, y sacaré matrícula de honor ¡Pese a quien pese! Y como todo me salga bien, Adelaida será mi profesora ¡Con chicos ya he follado! Con mujeres aún no, espero que ella sea la primera y que me enseñe todo lo que sepa ¡Estoy segura de que será mucho! Ahí está, no me tengo que poner nerviosa, simplemente meterle mano:-¡Hola Adelaida! ¿Qué guapa estás hoy?

Puta por una noche

Categoria Relatos | 29-01-2009

No estaba muy segura de escribir esto y menos todavía de publicarlo, porque como quiera que sea una siempre se guarda algunos recuerdos íntimos para si (o por lo menos yo lo hago), pero como en contadas ocasiones he publicado otros episodios de mi vida privada pensé que con este no habría diferencia.

Fue hace algunos años, cuatro o cinco más o menos, así que voy a tratar de acordarme de cuanto pueda sobre esa noche en Valencia.

Creo que cerca del año 2000 o 2001 fue que vine a vivir al barrio de Valencia donde todavía sigo alquilando el departamento que mencioné en otros relatos, sólo que en ese momento tenía veinticuatro años y no contaba con mi actual trabajo, y el que tenía casi no me alcanzaba para llegar a terminar el mes; apenas si podía pagarme el alquiler y los estudios, además de vivir muy ajustadamente.

Puta por un dia

De vez en cuando podía ahorrar algo con un poco de ayuda de mis padres, pero no era muy seguido, por lo que todo el esfuerzo era solo mío. Esta situación me hizo pensar en la posibilidad de tomar un segundo empleo en lo que me quedara de tiempo, o sea a la noche, pero no pude conseguir nada en ningún lado.Un día, mientras volvía a casa ya bien entrada la noche vi varias prostitutas en Valencia a lo largo de las calles cerca de la estación de tren y entre la falta de oportunidades de un trabajo regular y lo tentada que estaba de probar como era esa vida me la pasé pensando si estaría dispuesta a hacerlo, y de ser así cómo.