Vivencias de una Escort

Categoria Entrevistas | 06-11-2009

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“La mayor parte de las empresas tratan de fidelizar a sus clientes de una u otra forma, se nota especialmente en los supermercados que dan tarjetitas para darte puntos, cupones para sortear no se que y no se cuantos y mil cosas más.

Cada puta, aunque trabajemos en el limbo de la alegalidad (que no ilegalidad), somos unaempresa que también trata de fidelizar a sus clientes, o… quitartelos de encima, cuando un cliente es molesto, y los hay muy molestos, no tienes interés alguno en que vuelva a recurrir a tus servicios, salvo que sea molesto y generoso, claro, entonces la cosa cambia.(…)

putaDespues están los clientes simpaticos y agradables, pueden ser más o menos generosos en otros aspectos, darte quizás una propina al terminar. Este tipo de clientes para mi forma de ver son los más interesantes, no suelen dar problemas, tampoco ganas una fortuna con ellos a corto plazo pero a la larga son más productivos, saber que tienes siete u ocho de estos al mes te garantiza varias cosas: entre mil y mil quinientos euros al mes y aproximadamente unas diez o doce horas de trabajo agradable con ellos.(…)

No, no vale ser guapa, culta, elegante y cobrar veinte euros por media hora, te revientan en una semana, todo tiene un límite y en este caso una forma de control. Para mi modo de ver este es el tipo de cliente más interesante te proporciona un dinero relativamente facil de ganar y lo pasas bien trabajando con él (si, aunque te follen por dinero, si tu mente está preparada, eres capaz de pasarlo bien con el cliente, al menos yo si) y además, si te lo haces bien con él lo fidelizas, lo tienes contigo cada semana o dos, hasta que un buen día cambia de chica, pero mientras dura, vida y dulzura. Con este cliente no hay que hacer ni números raros, simplemente tener algunos detalles que no tiene su pareja (de la que sabes que solo le deja hacer el misionero y con la luz apagada), a este le pones una luz tenue y calida, se la chupas con un poco de arte, permites que te folle a cuatro patas o poniendote tu encima y lo haces, por unos minutos, el hombre más feliz de la tierra, no suele pedir más y a veces hasta da pistas por donde debes de corregir tus pasos con él:

-El otro día estuve en tal sitio con una chica que me hizo una mamada de impresión…
-¿si? ¿mejor que yo?
-¡buf! no mujer… pero es que hacía ta o cual cosa con la lengua…

A mi particularmente no me importa soportar a un borracho impresentable si es generoso con su dinero y me lo da en abundancia, o como también los hay, que aparte de lo que les cobres, te hacen buenos regalos en forma de propina monetaria.

Los regalos, aunque sean cutres, puedes aceptarlos con más o menos simpatía dependiendo de quien vengan y como vengan, no es lo mismo que un viajante buena gente te regale un mechero o un reloj publicitario con cierta calidad y en plan buen rollito a que te regale lo mismo un tipo apestoso que encima cree que está siendo el summum de la generosidad. No es lo mismo que te digan “toma, no es gran cosa pero es util y bonito” a que te digan “seguro que nunca has visto algo así” (les falta rematar: puta, algunos hasta lo hacen) . Si el cliente es estúpido, impresentable, soez (si es sucio ya ni lo admito el primer día) y encima regala cutreces pues se puede ir con viento fresco y de eso se encarga mi actuación en la cama, no haciendo nada y literalmente semejando ser imbecil para el sexo, a lo mejor le añado unas dosis de paranoia, o mientras folla le corto el rollo diez veces “¡ay! para creo que se rompió el condón”, o pongo cara de dolor, o me dan arcadas y tengo que ir al baño. Todo para que el mentado no repita conmigo.

Claro que también los hay simpaticos y agradables que te pagan buenas salidas y se puede pensar que son mejores, también tengo de esos, pero… son muy excasos. Creo que ya lo tengo contado en el blog, eso de la “puta de alto standing” en muchos casos es milonga, es posible que alguna chica se ponga una tárifa alta con la idea de trabajar poco y ganar suficiente, que nunca mucho, si tienes al més dos o tres clientes que te suelten tres mil euros cada uno por estar con ellos, pues genial, pero lo dificil es tenerlos, ese tipo de cliente no abunda y aunque lo haya no sueles tenerlo todos los meses, ese cliente además suele pagar por calidad y no por chabacanería, vamos que no llega solo con estar “buena” hay que tener ciertas cualidades y esa chica (es mi caso en ese ambito) generalmente no se anuncia en periodicos, sus servicios van pasando discretamente de agenda en agenda o el cliente conoce a alguien que se la proporciona, el problema es que ese cliente no abunda, así que o trabajas poco y ganas un dinero más o menos holgado o si quieres ganar más tienes que estratificar tus servicios por escalas sociales y permitir que haya un poquito para todos.”

Miriam, de yoputa

Mi primera experiencia como Puta

Categoria Relatos | 11-02-2009

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Hola, les contaré mi primera experiencia de putita.

Tengo 33 años, soy un chico de Madrid que siempre quiso vivir su lado femenino, ser tratado como Marta. Siempre me he considerado un chico heterosexual, al que le gustan las mujeres, pero mi lado femenino tiraba de mí y deseaba urgentemente encontrar un hombre que me ayudara a sentirme y ser tratada como una verdadera mujer.

Yo como no vivía sola, lo tenía muy complicado porque no me podía depilar, ponerme ropa, etc.

Así que empecé a entrar en Chat de Travestis, pasé mucho tiempo chateando, pero no encontraba a mi hombre ideal, hasta que un día me abrió un privado un hombre que se llamaba Andrés, y desde el primer momento me gustó, me trató muy bien, me prometió ayudarme, que no tuviera miedo, que me ayudaría, que sólo me tenía que dejar llevar…

Pasó un tiempo y al final quedamos un día para visitarle a su casa. Llegó el día, yo estaba súper nerviosa, no sabía como acabaría todo esto, incluso tenía miedo al dolor. Me abrió un hombre de unos 45 años, alto moreno, bien parecido, me gustó desde el primer momento. Me tranquilizó desde el primer momento y me dijo que tenía que ser natural y dejar llevarme por él. Su casa era grande, espaciosa y muy luminosa.

Me llevó al baño, me desnudó, me pasó una crema depilatoria por todo el cuerpo, en una de las situaciones más eróticas que había vivido, yo ya estaba poniéndome súper cachonda dispuesta a todo. Quedé depiladita de la cabeza a los pies, luego me puso una lavativa, porque tenía que estar limpita para su macho…

Luego me llevó a un dormitorio muy grande, con una cama enorme. Me puse a cuatro patas en la cama, mientras el acariciaba mis nalgas y me decía cosas bonitas. Luego fue introduciendo previamente lubricadas unas bolas chinas en mi culito, para después darle a un botón, fue tremendo, yo me empecé a súper excitar y a menear mi culito…

Luego me llevó a un lado de la cama y me empezó a vestir con una ropa muy bonita y sexy, me puso un tanga diminuto negro que al rozar con mi ano me estremeció, un liguero y medias también negras, un sujetador con relleno, una minifalda diminuta y una blusa blanca transparente. Me maquilló, me puso una peluca negra de largos cabellos y unos tacones de aguja preciosos.

Me llevó a un espejo y me vi guapísima. Luego señaló su bulto y yo gemí. Como una posesa, le desabroché los pantalones, le bajé los slips y me encontré con una polla larga y dura. Empecé a ensalivarla y a chuparla y chuparla hasta sacarle brillo, me sentí la más puta de las putas y mi polla también empezó a crecer…

Después de un buen rato, me depositó en la cama. Me ató las manos en la cabecera de la cama con pañuelos y fulares, me quitó la minifalda y la blusa, yo sólo gemía y me dejaba hacer, era suya. Sacó un bote de vaselina, se untó totalmente la polla y a mí en el ano me empezó a untar también, iba a follarme… yo sólo quería recibirle.

Empezó a penetrarme, primero me dolió un poco luego la tenía toda dentro, yo gozaba como un putón, mientras me decía cosas dulces, mi polla también amplió su tamaño hasta que explotó totalmente. Después de un buen rato de follada, me desató, me puso boca arriba, y me penetró otra vez, sólo se oían mis jadeos y gritos que me llevaban directa al orgasmo, después sacó su polla, y me regó con un semen caliente y sabroso, yo bebí el que pude aunque algunas gotas quedaron alrededor de mi boquita pintada.

Luego me miré en el espejo y vi a una putita completamente satisfecha después de ser follada y tratada como una verdadera mujer. Esta fue mi primera fantasía, si desean hacer sus comentarios, escríbanme.

Autor: José falpin333 (arroba) hotmail.com