Pedir unas putas por Iphone

Categoria Noticias | 29-05-2011

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Parece ser que Apple ha aprobado, seguramente por error, una aplicación que sirve para contratar servicios de escorts y putas para pedir señoritas de compañía.

La noticia es todo un hito en la historia de la App Store y de las Putas, ya que por todos es sabido que multitud de apps han sido vetadas por mucho menos, y Apple se enorgullece de su política de aprobación para este tipo de aplicaciones.

De hecho el propio Steve Jobs ya arremetió hace unos meses contra Android con la siguiente perla, que ya se puede añadir a la lista de frases célebres del CEO de Apple:

“Creemos que tenemos la responsabilidad moral de mantener el porno fuera del iPhone y la App Store. La gente que quiera ver porno puede comprar un teléfono con Android si así lo desea”.

Se trata de SugarSugar, y estará disponible el próximo 1 de junio a no ser que Apple tome cartas en el asunto, según informa la web Bitelia.com.

Descrita por sus creadores como una innovadora aplicación para localizar solteros interesados en el modo de vida “azucarado”, lo que dice la letra pequeña es que ese modo de vida es el de apoyar económicamente a mujeres dinámicas que necesitan un poco de excitación en su vida.

La prostitución de lujo aumenta en España

Categoria Noticias | 25-08-2009

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Era su último cartucho. Y al final, tras dos años de crisis despiadada, han tenido que recurrir a él. En los últimos meses, decenas de españolas han comenzado a ejercer como prostitutas de lujo, también denominadas escorts. La mayoría son mujeres que, tras perder el empleo y agotar el subsidio de paro, han optado por dedicarse al sexo de pago para afrontar los gastos diarios y el pago de la hipoteca de su vivienda. Aunque es imposible hablar de cifras, algunas de las escortsnacionales más veteranas califican de «brutal» el alcance del desembarco de españolas.
Un recorrido por las páginas en internet en que las prostitutas de lujo ofrecen sus servicios y la comparación con esas webs el año pasado muestra un cambio evidente: la presencia de españolas (muchas de ellas catalanas) se ha duplicado.
Así, donde hace unos meses imperaban nombres brasileños o eslavos ahora abundan las Mireias, Georginas, Laias y Giselas. En una de las webs consultadas se anuncian unas 30 jóvenes que se presentan como «bellísima catalana» o «sensual española». A diferencia de las africanas, suramericanas o asiáticas, muchas de las cuales son explotadas por redes de trata, las españolas funcionan de forma independiente, se quedan lo que ganan, no tienen proxeneta y eligen a los clientes.

TRES NUEVAS A LA SEMANA / «Antes, aparecía una escort nueva cada mes. Ahora, ves tres o cuatro anuncios de españolas nuevas cada semana», cuenta Paulavip, una escort de lujo que lleva varios años en esta actividad y que gestiona un blog con consejos para novatas y un foro on-line sobre prostitución, y que expresa su preocupación ante las decenas de mujeres que han decidido dedicarse a la prostitución y que le piden consejo. «Yo no recomiendo a ninguna –explica– que se dedique a esto, que es muy duro. Y a las más jóvenes intento disuadirlas. Ahora bien, si veo que lo tiene absolutamente decidido, lo que hago es darle algunos consejos sobre higiene y seguridad. Cuando una empieza es muy fácil que haya hombres que intenten aprovecharse de ti o que te veas en una situación de peligro».

Escorts de lujo

Su percepción es que el desembarco de chicas españolas «se inició este invierno». «Ahí se vio que la crisis ya duraba mucho y que muchas familias habían agotado sus reservas», dice Paulavip, que traza los perfiles de las chicas que la contactan: «Algunas son chicas muy jóvenes y otras ya mujeres. De 20 a 40 años. Solteras y casadas. La mayoría son mujeres que se ven en un precipicio: en paro, con un montón de deudas y que no saben qué otra cosa hacer».
«Me da mucha pena –dice Paulavip– ver mujeres que se meten en esto para salvar la casa familiar y que empiezan a prostituirse a espaldas de su marido. Sufren mucho».
Sin embargo, esas mujeres aterrizan en un sector, el de la prostitución de lujo, que también ha sido duramente golpeado por la crisis. Algo que notan las escorts españolas y extranjeras. «El sector está mal, muy mal. Ahora llaman muchos menos clientes que hace un año», cuenta Cristal, una prostituta especialista en fantasías sexuales.

REBAJAS Y REGATEO / La escasez de clientes ha obligado a revisar precios. Las mujeres que hace un año tenían tarifas de 400 euros la hora, las han tenido que bajar a 250. Algunas incluso, en sus anuncios, ofrecen una promoción de verano. «Hasta el 31 de agosto, rebaja en mis tarifas», se publicita una de esas españolas.
La crisis afecta también al tipo de demanda. Graziela, una escort brasileña, reconoce que, aunque a ella le sigue yendo bien, «sí hay muchos hombres que me preguntan si en lugar de una hora, que es mi servicio mínimo, pueden pagar solo media». De hecho, Rocío, una española, explica que es habitual que muchos clientes llamen pidiendo rebajas. «Utilizan la crisis como excusa. Yo les digo que esto no es un bazar», comenta.

fuente:  elperiodico.com

Mi esposa, de santa a puta

Categoria Entrevistas, Noticias | 11-02-2009

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Quisiera contar lo que me está sucediendo desde hace unos meses y que ha cambiado totalmente nuestras vidas.

Somos un matrimonio ya madurito, ella de 40 y yo de 48. Llevamos casados 20 años y como todos, creo yo, hemos tenido una vida sexual más o menos normal, hasta hace un par de años en que la cosa fue decayendo, de tal forma que follábamos una vez al mes o cada dos meses. La rutina, el estrés, el trabajo, bueno todo nos hizo llegar a una crisis que incluso pensamos en separarnos. Hablamos del problema y yo le propuse de hacer cosas nuevas o intentar realizar alguna de las fantasías nuestras para incentivarnos.

El caso es que ella no estaba muy convencida y aunque ponía más interés no mejorábamos. El caso es que decidí tirar la casa por la ventana y le propuse irnos los dos solos, sin niños, a una ciudad lejos de la nuestra y pegarnos una semana loca de sexo desenfrenado, hacer lo que nos diese la gana, sin tabúes pero en pareja. A los dos o tres días me contestó que SI, rotundo. Entonces reservé un Hotel en la capital de España para pasar una semana.

Mi primera sorpresa me la llevé a 80 km de Madrid, puesto que paré en una gasolinera para repostar y mi mujer se marchó al WC. Estaba pagando en el mostrador y oigo decir a un o de los que esperaban para pagar “hostia, vaya pedazo de hembra…ufffffffff que polvazo tiene”. Miré y me quedé de piedra, era mi mujer. Llevaba una super minifalda negra muy ajustada que casi dejaba ver el inicio de sus nalgas. Unas sandalias de tiras negras con unos taconazos de vértigo y una chaleco vaquero y cortito y escotado que hacia que sus tetas se fuesen a salir en cualquier momento.

Vamos, parecía un putón verbenero de aúpa. Pagué y entré en el coche y le pregunté a que se debía el cambio y me dijo que durante estos días pensaba exhibirse por todo Madrid y ser la tía más puta de la ciudad. Me quedé con cara de imbécil mirándole mientras ella se ponía la mini en la cintura y con las piernas apoyadas en el salpicadero iba enseñando su potorro a todos los camioneros y conductores, puesto que se había sacado la tanga, y me decía “mira hacia delante no sea que tengamos un accidente”.

Puta por una noche

Categoria Relatos | 29-01-2009

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No estaba muy segura de escribir esto y menos todavía de publicarlo, porque como quiera que sea una siempre se guarda algunos recuerdos íntimos para si (o por lo menos yo lo hago), pero como en contadas ocasiones he publicado otros episodios de mi vida privada pensé que con este no habría diferencia.

Fue hace algunos años, cuatro o cinco más o menos, así que voy a tratar de acordarme de cuanto pueda sobre esa noche en Valencia.

Creo que cerca del año 2000 o 2001 fue que vine a vivir al barrio de Valencia donde todavía sigo alquilando el departamento que mencioné en otros relatos, sólo que en ese momento tenía veinticuatro años y no contaba con mi actual trabajo, y el que tenía casi no me alcanzaba para llegar a terminar el mes; apenas si podía pagarme el alquiler y los estudios, además de vivir muy ajustadamente.

Puta por un dia

De vez en cuando podía ahorrar algo con un poco de ayuda de mis padres, pero no era muy seguido, por lo que todo el esfuerzo era solo mío. Esta situación me hizo pensar en la posibilidad de tomar un segundo empleo en lo que me quedara de tiempo, o sea a la noche, pero no pude conseguir nada en ningún lado.Un día, mientras volvía a casa ya bien entrada la noche vi varias prostitutas en Valencia a lo largo de las calles cerca de la estación de tren y entre la falta de oportunidades de un trabajo regular y lo tentada que estaba de probar como era esa vida me la pasé pensando si estaría dispuesta a hacerlo, y de ser así cómo.